|
Grandes mamíferos pleistocénicos.
Los únicos sitios con herramientas de piedras junto a huesos de megafauna pleistocénica son El Vano y La Hundición, en los que se1 han reconocido, respectivamente, las especies de megaterio Eremotheríum rusconii y Eremotheríum elenensis. Los megaterios fueron los más grandes herbívoros que existieron en Suramérica y uno de los de mayor tamaño en toda la tierra. Su aspecto se asemejaba a las actuales perezas pero, a diferencia de estas, no eran arborícolas sino terrestres. Poseían un espeso pelaje, sus dientes eran de gran tamaño, sus patas posteriores poseían gran fuerza y al igual que las patas anteriores terminaban en garras en forma de gancho. No s han hallado huesos de mastodonte relacionados con artefactos de piedra en localidades del estado Lara, pero sí en el estado Falcón. Eran de aspecto similar a los elefantes actuales, al igual que los megaterios vivían en sabanas arboladas y se alimentaban de hojas y hierbas. A. diferencia de los elefantes modernos, que poseen dos defensas o colmillos, los mastodontes poseían un par superior y un par inferior siendo las defensas superiores alargadas, rectas o semicurvas y muchas veces sin esmalte.
|
Escenas de Excavación de una localidad paleontológica, Quebrada Guadalupe, Municipio Jiménez 1987

Puntas de Proyectil.
Cuarzo Largo 4cm/2.2cm. Panes de horno. Quebrada Arriba Municipio Torres

Puntas de Proyectil.
Hueso de Venado Largo 2.4cm. Tierra de los Indios. Municipio Jiménez. Tradición Tierra de los Indios. Siglos X-XVI d.C.
|
|
La caza diversificada.
Los drásticos cambios climáticos de finales del pleistoceno significaron la desaparición de especies de animales como los megaterios y los mastodontes. Los cazadores antiguos habían desarrollado artefactos y técnicas de caza que les permitían aprovechar la fauna de menor tamaño y una vez extinguida se realizó una explotación más diversificada de los recursos faunísticos. Desde varios siglos antes de la era cristiana las sociedades prehispánicas orientaron su tecnoeconomía hacia la caza, la pesca y la recolección. En los basureros y lugares donde se emplazaron las aldeas sedentarias se hallan numerosos gestos zoológicos, especialmente huesos cornamentas y dientes de animales que eran cazados y aprovechados como fuente de alimento. Entre las especies representadas se encuentra la danta Tapirus terres-tris, los venados Mazama sp. y Odocoyleus sp, el conejo Sylvilagus brasiliensis, los báquiros Tayassuidae sp., el cachicamo Dasypus novemcinctus, la iguana Iguana iguana, los roedores Dasiproctidae sp., los félidos Familia Felidae, los monos Familia Cebidae y distintas familias de aves y peces.
PROPULSOR
Galeoto Cey, uno de los expedicionarios que participó en la fundación de El Tocuyo, a mediados del siglo XVI, hizo un dibujo del propulsor y describió su uso así: «Las armas de todos estos indios... Son flechas que tiran con un palito largo y cilíndrico, con ciertos cuernillos en las punías, de los que sirven como hondas, poniendo la flecha en la punta del cuernillo y arralándolo con la mano, y dañen el blanco.»

|
Artefactos y técnicas de cacería.
Los tipos de artefactos fabricados y utilizados para la cacería estaban relacionados con la técnica de caza practicada. Los habitantes más antiguos, con una forma de vida fundamentalmente cazadora recolectora, elaboraban herramientas de piedra que les permitían herir a las presas de gran tamaño, luego rematarlas y proceder a su descuartizamiento para lo cual también fabricaban instrumentos líticos específicos. Estos artefactos, relativamente toscos y grandes, eran usados para golpear a los animales luego de acorralarlos y provocar, en algunos casos, su rodada por barrancos y acantilados. En otras ocasiones, las presas eran sorprendidas en los bordes de las lagunas, donde acudían a tomar agua y ocasionalmente podían quedar atascadas en sus orillas, donde además de golpeadas eran heridas con puntas de lanza fabricadas en piedra, las cuales eran enmangadas a un asta de madera.
Cuando escasearon los grandes animales o ya habían desaparecido totalmente, se utilizaron artefactos más pequeños, como puntas de proyectil que a veces tenían una acanaladura en su parte inferior para enmangarlas en un asta de madera y lanzarlas mediante el uso de un arco. Luego de adoptadas las formas de vida sedentarias basadas en la producción de alimentos mediante la agricultura, se continuaron usando los artefactos de piedra, pero se incorporaron instrumentos hechos de otros materiales, como puntas de flecha fabricadas en hueso de venado, de forma triangular, con una hendidura en la base y dos aletas laterales. Estas punías eran enmangadas en un asta de madera utilizando resinas y amarradas mediante un cordel que las fijaba al asta al igual que las puntas de piedra eran arrojadas utilizando un arco de madera.
FLECHAS HECHAS DE ESPIGAS DE CAÑA
Galeoto Cey a mediados del siglo XVI, dibujó y describió: «Flechas hechas de espigas de caña y de hueso de ciervo».En la Relación Geográfica de la Nueva Segovia de Barquisimeto, año de 1579,se describen los arcos y Hechas en la forma siguiente: «Las armas que llevaban eran unos arcos a manera de arcos de bodoques, un poco más fuertes Sun hechos de una madera buena, a manera de palo de tejo de tos que se hacen en Esparta arcos de bodoques y flechería, y ¡a Hecha será del largor de un vara poco más o menos. (y) son hechas de una vara que nave en las canas, muy liviana y derecha Injieren (sic, por injertar) en ella un palo muy bien hecho, delicado, como un palmo, que va de fuera, y dentro se meterá otro (como un) jeme (y) va fortalecida a la punta de la caña con su hilo muy pulidamente puesto. Al cabo del palo le ponen un hueso hecho a manera de un hierro de un arpón, del ancho del hierro de una jara, de manera que si entra con el arpón no pueda lomar a salir, sino (que) se abre o se corta tirando con mucha pasión (sic, por fuerza), (También le ponen) otras puntiagudas a manera dejara y cuadradas»

|