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Museo Antropológico de Quíbor "Prof. Francisco Tamayo"

Freitez Pineda RAFAEL RUDECINDO FREITEZ PINEDA 1865-1930

Rafael Rudecindo Freitez Pineda fue un médico barquisimetano con diversas inquietudes científicas. Realizó investigaciones sobre el paludismo e instaló en Barquisimeto un laboratorio de bacteriología. Apenas se iniciaba el siglo XX se ocupó de la excavación de un cementerio en Las Veritas, cerca de Barquisimeto, así como de recolectar objetos arqueológicos en El Tocuyo, en el entonces distrito Torres y en Aguada Grande. En el cementerio de Las Verítas observó que los cráneos de los esqueletos descansaban sobre vasijas de barro cocido, que contenían. "..Cilindros y discos perforados en su centro de marfil, de serpentina o cornalina, y las hachas de granito y de sienita». Los esquele­tos se encontraban colocados en forma de cruz y se tocaban por sus cráneos y uno de ellos poseía una flecha de madera muy deteriorada. Estas excavaciones de Freitez Pineda pueden considerarse las primeras que se realizaron de manera expresa en e} estado Lara para obtener restos arqueológicos de la época prehispánica.

 

Lisandro AlvaradoLISANDRO ALVARADO 1858-1929

La figura de Lisandro Alvarado es ampliamente conocida en la historia de la ciencia venezolana. Su faceta de antropólogo y etnólogo también se ha destacado suficientemente. Sin embargo, poco se han señalado las contribuciones que el eminente tocuyano realizó a la arqueología venezolana y especialmente a la del estado Lara. Lisandro Alvarado no llevó a cabo excavaciones para obtener colecciones de estudio, no obstante hizo detalladas descripciones y comparaciones de los objetos excavados o acopiados por otros investigadores, como es el caso de la colección formada por Rafael Rudecindo Freitez Pineda en diversos lugares de la región larense, sobre la cual publicó un artículo en 1907. También publicó en 1912 una descripción de un conjunto de adornos corporales especialmente placas aladas fabricadas en concha de caracol marino, serpentinita, nefrita o diorita, que procedían de varios lugares de Venezuela, incluido el estado Lara y que interpretó como representativas de un murciélago con las alas extendidas.


Freitez Pineda SAMUEL DARÍO MALDONAD01870-1925

Samuel Darío Maldonado fue un médico, ensayista y poeta tachirense que tuvo una especial figuración intelectual en los albores del siglo XX. Su relación con la arqueología del estado Lara se estableció a partirle su interés en los cráneos exhumados por Rafael Rudecindo Freitez Pineda en Aguada Grande. Como titular de la medicina utilizó sus conocimientos de anatomía humana para, a partir de la observación directa de los cráneos mencionados, postular el hallazgo de un rasgo craneológico, el Hueso del Inca, en tres de los ejemplares examinados. La identificación de este rasgo, que durante un tiempo fue considerado como exclusivo y por lo tanto distintivo de las poblaciones de origen quechua, le sirvió a Maldonado para arribar a un conjunto de conclusiones que sustentaron una interesante polémica con José Gil Fortoul, otro prominente intelectual de la época. Esta discusión giró en torno a la existencia de una sola raza en América para el momento de la conquista, lo cual había planteado Gil Fortoul, o de numerosas razas aborígenes según Maldonado.


Pedro Antonio Carrascosa

Otro nombre que se debe sumar a los pioneros de la arqueología larense es el de Pedro Antonio Carrascosa. Si bien su interés y actividad central fue la minería, durante sus recorridos por la región limítrofe de los estados Lara y Yaracuy hizo observaciones de hallazgos que describió como "inscripciones jeroglíficas», «estatuas de piedra en su ábside» y «estanques, acequias y piedras de moler mineral». Carrascosa tuvo una notable inclinación por identificar los vestigios arqueológicos de las regiones que visitaba, especialmente los motivos de los petroglifos, con antiguas civilizaciones como la egipcia o con supuestos pueblos desaparecidos, como la Atlántida. Estas ideas las expresó en algunos artículos que publicó en la primera década del siglo XX y en uno de ellos reprodujo el dibujo de la llamada «Piedra escrita del Sararí», un petroglifo cuya ubicación precisa se desconoce actualmente, pero que debe estar en las cercanías de la población de Sarare, municipio Palavecino del estado Lara.

Freitez Pineda Francisco Tamayo 1902-1985

La vasta obra docente y de investigación de Francisco Tamayo como botánico, naturalista y conservacionista es ampliamente conocida. Sin embargo, se ha divulgado poco la contribución que hizo a la arqueología larense este relevante investigador nacido en Sanare, para entonces perteneciente al distrito Jiménez del estado Lara. El primer artículo científico de Tamayo, «La industria del olicornio (1929), fue precisamente sobre un tema arqueo­lógico. En este trabajo, producto de sus visitas a sitios arqueológicos cercanos a la ciudad de Coro, vislumbra la importancia que tuvo el comercio de las conchas marinas entre los grupos prehispánicos de los estados Falcón y Lara. Por otra parte, Francisco Tamayo estableció el primer esquema clasificatorio de la cerámica prehispánica del estado Lara, al distinguir una alfarería relacionada con una cultura más antigua que habría desaparecido para el momento de la conquista {cultura de los caracteres ofidioideos) y una alfarería de una cultura más reciente (cultura de los caracteres pectiniformes).

 

Freitez Pineda HERMANO NECTARIO MARÍA 1888-1986

En enero de 1913 llegó a Barquisimeto el primer grupo de religiosos de la Congregación de los Hermanos de las Escuelas Cristianas, con el objetivo de fundar el Instituto La Salle de Barquisimeto, el primero que la Congregación creó en Venezuela. Desde sus primeros años de existencia, el Instituto La Salle mostró un gran interés por las investigaciones de historia natural y organizó un museo que albergaba colecciones de zoología y paleontología. Uno de los miembros de la congregación que destacó en estas labores fue el hermano Nectario María, quien hizo numerosas excavaciones en localidades fosilíferas, cementerios y sitios de habitación prehispánicos del estado Lara. Las actividades paleontológicas del hermano Nectario María dieron lugar al acopio de una importante muestra de huesos fósiles, mientras que entre sus trabajos arqueológicos destacan la excavación del cementerio de Cerro Manzano, en las cercanías de Barquisimeto y los sitios de Las Dos Puertas y El Tiestal, en el valle de Quíbor.


Freitez Pineda HERMANO ESTEBAN BASILI0 1902-1993

Otro de los miembros de la congregación lasallista que se destacó por su interés en la arqueología del estado Lara fue el hermano Esteban Basilio. Activo y entusiasta colaborador del hermano Nectario María, desarrolló una intensa actividad de investigación en distintas regiones larenses, pero a partir de 1952 concentró casi toda su atención en la región de Camay, al norte de Carora. En esta tierra yerma, semidesértica, el hermano Basilio ubicó varios sitios arqueológicos, resaltando entre ellos los petroglifos de Pedernales y el cementerio de Camay. El hermano Esteban Basilio, además de difundir ampliamente sus descubrimientos arqueológicos a través de artículos en periódi­cos, publicó varios libros sobre estos hallazgos. Otra labor relevante de este religioso fue la organización definitiva del museo del Instituto La Salle de Barquisimeto. Luego de formada la colección inicial de este museo con los objetos extraídos por Nectario María en Cerro Manzano y Guadalupe, esta se vio acrecentada con las colecciones que provenían de Camay.


Freitez Pineda CORNELIUS OSGOOD 1905-1985 & GEORGE D. HOWARD 1917-1987

Los arqueólogos Cornelius Osgood y George Howard, hicieron en 1941 un reconocimiento arqueológico en los sitio de Los Tiestos y Tierra de los Indios, en el valle de Quíbor. Sus investigaciones, patrocinadas por el Instituto de Estudios Andinos del Museo Peabody de la Universidad de Yale, Estados Unidos, formaban parte de un proyecto más general cuyo objetivo era realizar una exploración arqueológica general del territorio venezolano y fueron apoyadas, al igual que las de otros arqueólogos norteamericanos de la época, por el gobierno de Juan Vicente Gómez. OSGOOD y HOWARD solo hicieron excavaciones en el yacimiento Tierra de los Indios y, tal como lo hiciera Alfred Kidder II, plantearon la existencia de estrechos nexos entre la cerámica prehispánica de Quibor, la de Carache en el Estado Trujillo y la del Estado Falcón. También examinaron las ofrendad obtenidas por el hermano Nectario María en las excavaciones en el Cerro Manzano y hallaron semejanzas entre estas y los materiales arqueológicos de la Cordillera de Mérida.


Freitez Pineda Alfred Kidder II 1911-984

1934, como parte de un proyecto de investigación auspiciado por la Fundación Rockefeller y apoyado por el gobierno venezolano, que incluía otras áreas del noroccidente de Venezuela, el arqueólogo norteamericano Alfred Kidder II realizó excavaciones en varios sitios arqueológicos del estado Lara: Las Ventas, La Ruezga, Santa Rosa, Zumbador, Buena Vista y Cueva de La Vieja. En estos yacimientos Kidder II obtuvo muy poco material arqueológico, atribuyéndolo a que posiblemente se trataba de sitios ocupados por períodos de tiempo muy cortos, debido a la dureza y adversidad del clima y el ambiente semidesértico. Esta arqueólogo estableció nexos entre la cerámica que obtuvo en los yacimientos de Lara y los de la región de Carache en el estado Trujillo, el estado Falcón y la cuenca del Lago de Valencia. De igual forma, a partir de la observación de elementos estilísticos comunes, planteó las posibles influencias amazónicas y peruanas en la cerámica proveniente de los sitios arqueológicos que investigó en el estado Lara.


Freitez Pineda JOSÉ MARÍA CRUXENT 1911

En los años 40 comenzó la actividad arqueológica de José María Cruxent en Venezuela, la cual produce, a finales de la década siguiente, la primera síntesis de la arqueología venezolana, publicada por Cruxenty e| arqueólogo norteamericano Irving Rouse. Al igual que en el resto del país, Cruxent hizo exploraciones arqueológicas en el estado Lara, cuyos resultados publicó algunas veces en forma individual, como el reporte de un sitio arqueológico en las cercanías de la población de Bobare mientras que el resto le la información relativa ajos sitios investigados la integró en el libro publicado con Rouse, en el cual establecieron una secuencia de estilos cerámicos que permitieron hacer una aproximación al desarrollo de las culturas prehispánicas larenses. Por otra parte, en sus excavaciones en el sitio Tocuyano al oeste de Quibor, además de utilizar las técnicas estratigráficas que ya eran de uso común en la arqueología académica, obtuvieron uno de lo primeros fechados de sitios arqueológicos venezolanos mediante el Carbono 14.


Freitez Pineda MARIO SANOJA 1934

En 1953 se fundó la Escuela de Sociología y Antropología de la Universidad Central de Venezuela. Esto significó que al iniciarse la década de los 60 algunos profesionales egresados de esta escuela universitaria se encontraban en distintos puntos del país desarrollando proyectos de investigación arqueológica. Uno de ellos, Mario Sanoja, se interesó en aquellos años tanto en el estudio de las tecnologías artesanales tradicionales como en la investigación de las sociedades prehispánicas de la región. Desde la Universidad de Los Andes inició el llamado «Proyecto Arqueología del Occidente de Venezuela» el cual, además del valle de Quibor, incluía a otras zonas del occidente venezolano. Sanoja realizó la que puede considerarse la primera excavación extensiva y sistemática de un cementerio arqueológico del estado Lara, en las cercanías de Guadalupe, valle de Quibor. También se investigaron los sitios con montículos de El Tiestal, El Mosquitero y El Ojo de Agua, en algunos de los cuales se recuperaron mazorcas de maíz carbonizadas.


Freitez Pineda ADRIÁN LUCENA 1935

En 1965 se descubrió en forma accidental un gran cementerio prehispánico en el centro de la población de Quibor. Este hallazgo fortuito significó, demás el rescate arqueológico de los numerosos restos humanos y las ofrendas correspondientes, la creación de una institución que albergara los vestigios materiales arqueológicos que se estaban recuperando en las excavaciones del centro de la ciudad. Ambas tareas, tanto las labores de excavación arqueológica del mencionado cementerio prehispánico, como la organización de una institución que se encargara de las investigaciones arqueológicas de la región, le fueron encomendadas al antropólogo Adrián Lucena, quien formaba parte de las primeras promociones egresadas deja Escuela de Sociología y Antropología de te Universidad Central de Venezuela y para el momento era profesor en esta universidad. De esta forma nace, en 1966, el entonces llamado Centro Científico, Antropológico y Paleontológico de Quíbor, que años más tarde se transformará en el actual Museo Antropológico de Quíbor.


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