El Museo Comunitario de Sicarigua
Luis E. Molina
Escuela de Antropología
Universidad Central de Venezuela
El 8 de mayo de 2004 se inauguró el Museo Comunitario de Sicarigua, ocupando una casa en el corazón de esa localidad del Municipio Torres del Estado Lara. Este Museo, con un montaje sencillo y sin pretensiones museográficas sofisticadas, presenta una muestra de los numerosos materiales arqueológicos que se han recolectado en el poblado y en el resto del área de Sicarigua: vasijas de cerámica, tanto de uso doméstico como utilizadas en los rituales funerarios: collares de concha marina que fueron adornos corporales y a la vez ofrendas mortuorias; lajas de piedra, que sellaban la tumbas de los cementerios; herramientas de piedra, utilizadas para la agricultura y para el procesamiento de los alimentos; fragmentos de grabados en rocas, que se encontraban en las entradas de cuevas usadas como lugares funerarios. Esta es solo una reseña general de lo que puede verse en este Museo, acompañado de textos explicativos sobre los hallazgos arqueológicos en la región.
La apertura de este Museo Comunitario es el resultado de un proceso iniciado hace ya varios años. La comunidad de Sicarigua tiene una particular sensibilidad e interés por los resto arqueológicos que a diario aparecen en distintos lugares. Por razones naturales o por la intervención humana, el subsuelo de Sicarigua arroja con frecuencia los vestigios de un pasado remoto, que lleva a los tiempos anteriores a la conquista española, cuando la región estuvo ocupada por sus habitantes originarios. Esto ha hecho que Sicarigua sea un lugar de interés para los estudios arqueológicos y a su territorio acudan con frecuencia investigadores y estudiantes universitarios, cuya presencia en el caserío es cosa frecuente para sus habitantes.
Las continuas actividades de investigación han permitido que se cuente con una base de información sistemática acerca de los antiguos pobladores de Sicarigua, pero también despertaron en la comunidad la expectativa de contar con un lugar donde puedan ver y mostrar a otros las riquezas de su pasado prehispánico. Al respecto vale decir que en 1998 se realizó en la población una exposición arqueológica temporal, como una forma de dar respuesta a la necesidad de devolver a los habitantes parte de su historia y de su patrimonio cultural. El desarrollo de las investigaciones y las expectativas comunitarias llevaron al Museo Antropológico Francisco Tamayo de Quíbor, a promover y apoyar la creación del Museo Comunitario de Sicarigua. El Museo de Quíbor dispuso de los recursos para la fabricación d las vitrinas y la elaboración de los apoyos didácticos, así como para la adecuación de la casa donde se instaló el Museo. Este inmueble había venido siendo utilizado como campamento arqueológico desde hace unos siete años y fue cedido par el Museo gracia a la colaboración del Sr. Mario Oropeza.
La experiencia de Sicarigua hace pensar en la validez que cobran en nuestro tiempo los Museos locales y comunitarios. Si bien no puede abandonarse la necesidad de organizar museos de carácter regional, de mayores dimensiones y complejidad, los museos en las localidades y comunidades cumplen un papel fundamental, en el sentido que permiten el acceso directo de la gente a su patrimonio histórico y cultural. Los museos locales y de comunidad se presentan como un instrumento genuino para expandir el acceso a la valoración, disfrute y conservación del patrimonio cultural. Sin embargo, la experiencia de Sicarigua también enseña que la organización de estos museos debe ser producto de un proceso de trabajo, que incluye la investigación sistemática. La relación con la comunidad y detección de sus intereses y expectativas. En otras palabras, las ideas generales deben ser puestas en práctica en forma particular, debido a las peculiaridades de cada región, población o caserío.